Por Evelyn Briceño O. Los barrios Lastarria y Bellas Artes son un polo gastronómico que acaba de sumar otro atractivo: 23 de sus restaurantes, cafeterías y bares más icónicos crearon una ruta carbono neutral, que destaca por su comida, pero también por contribuir al cuidado del medioambiente. ¿Cómo funciona? Cada uno de los locales recibió […]

Por Evelyn Briceño O.

Los barrios Lastarria y Bellas Artes son un polo gastronómico que acaba de sumar otro atractivo: 23 de sus restaurantes, cafeterías y bares más icónicos crearon una ruta carbono neutral, que destaca por su comida, pero también por contribuir al cuidado del medioambiente.

¿Cómo funciona? Cada uno de los locales recibió un certificado que acredita que sus emisiones de carbono (CO2) son neutralizadas por la empresa Colbún. Es decir, todo los gases que emiten al preparar sus platos, cocteles, postres y cafés, son compensados al apoyar la generación de energías limpias en diferentes lugares del país.

¿Algunos restaurantes de la ruta?

Está Bocanáriz (Lastarria 276), que tiene una variedad de casi 400 vinos y muchos para probar por copa. Si se tienta con una de cabernet sauvignon Casas del Bosque Gran Reserva ($ 3.900), por ejemplo, acompáñela con un asado de tira en vino tinto con puré de papa camote ($ 9.600).

A la hora de los cocteles, el Hotel Cumbres (Lastarria 299) tiene su Bar de Tapas en el primer piso. Abrió hace un par de meses y ya sobresale en plena calle Lastarria. Su tortilla española es suave y sabrosa ($ 2.500) y para tomar, puede ser una cerveza artesanal dorada y con cuerpo, como la Kross Golden ($ 3.800).

Si lo suyo son los sánguches, pase por José Ramón (José Ramón Gutiérrez 277), que queda en el pasaje del mismo nombre, detrás del GAM. Pruebe el de prieta, que además lleva ají, tomate, porotos verdes y mayonesa casera ($ 5.600). Pídalo con un schop bien helado ($ 3.500 el de 500 cc).

Para terminar, el café tómelo en Café de la Barra (J. Miguel de la Barra 453). Uno clásico que recomiendan ahí es el cortado ($ 1.400).