El Rápido: Desde antes del Fast Food

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El Rápido: Desde antes del Fast Food
El Rápido | Foto por Valentina Miranda

Sobrevivientes de las funciones rotativas del centro y de la calle Bandera llena de micros; esta fuente de soda especializada en veloces empanadas sigue resistiendo. ¿Por cuánto tiempo? Nadie lo tiene muy claro.

Siempre me acuerdo de un chiste fome que Pedro Carcuro tiraba hacia fines de los años ochenta mientras revisaba los goles en el noticiario de los domingos por la noche. Si un partido había terminado empatada a un gol, él siempre decía “uno a uno, como en El Rápido”.

Es cierto, no era un gran chiste, pero de alguna manera daba cuenta de cómo este boliche de calle Bandera especializado en empanadas fritas y caracterizado por su rapidez al servir se encontraba ya en el imaginario colectivo de —por lo menos— los santiaguinos.

Mal que mal, funciona en el mismo sitio desde hace más de medio siglo ofreciendo prácticamente lo mismo: empanadas, sándwichs, completos, caldos, bebidas, cervezas, vino y poco más. Y ahí está, sigue funcionando inalterablemente de lunes a sábado a cerca de un millar de comensales diariamente.

Veloces

El Rápido | Foto por Valentina Miranda

La principal gracia de este lugar es que para servir sus famosas empandas le hacen honor al nombre. Esto, porque basta con acercarse a una de las entradas del local para que alguno de los señores que atienden la barra le pregunten a uno cuántas empanadas quiere.

En ese momento uno suele señalar alguna combinación ganadora: “una y una”, “dos y dos”, “dos y una”… según sea el apetito que se lleve.

Luego, uno terminará de caminar hasta llegar a la barra —lo que no deben ser diez pasos— y se encontrará con sus empandas servidas. Así funciona este boliche y, a pesar de los años, aún sorprende a algún comensal que llega por primera vez a este lugar y no conoce el sistema.

Aunque claro, la gran mayoría son parroquianos que lo visitan con bastante frecuencia. Por lo mismo, la fauna que aquí se puede encontrar es más que variada. Abogados y periodistas que cruzan desde el Palacio de Tribunales; oficinistas varios comiendo al pasar; jubilados que hacen hora para vaya saber uno qué cosa; turistas extranjeros que acuden justamente a comprobar la rapidez del lugar.

Toda esta gente, y más, se puede ver —de lunes a sábado— desde las diez de la mañana y hasta las ocho de la noche casi en peregrinación.

Sí, porque aunque obviamente a la hora de almuerzo el local colapsa con tanta gente, lo cierto es que durante el resto del día siempre es posible apreciar una considerable rotación de público entrando y saliendo, todo rápidamente, porque fiel al nombre, así son las cosas por acá.

Empanadas y más

El Rápido

Según pudimos averiguar, las empanadas deben ser algo así como el setenta por ciento de las ventas de este sitio. Las de pino y queso salen más o menos de manera equivalente y luego vienen algunas con menos adeptos como las de marisco y la barros luco (carne y queso), que hay que decir que está muy buena.

Y hablando de Barros Luco, lo cierto es que este sándwich tiene su bien ganada fama en El Rápido, lo mismo que su variedad de completos.

Aunque, lo cierto es que después de las empanadas lo que más se pide son sus caldos. Sobre todo el de ave y el mayo (con huevo batido), que pocazo se ve a estas alturas por otros lados.

Ahora bien, una aclaración: la velocidad al servir es sólo con las empandas, así que no esperen llegar al mesón y tener servida una taza de caldo o un sándwich. Para esos ítems, hay que tomarse unos minutos (no muchos)… aunque estemos en El Rápido.

A contrapelo

El Rápido | Foto por Valentina Miranda

Algo tiene este lugar que pareciera estar detenido en el tiempo. Puede ser su estética, que claramente se quedó en el pasado. Pero puede ser también su rápida oferta generosa en grasas y frituras, algo que por estos días tanto se combate.

Puede ser que todo lo que vende sea tan tradicional, sin novedad para muchos. De hecho, tanta gente joven no suele llenar su único salón.

¿Qué pasará en unos años más? Es difícil saberlo, porque no nos queda claro si las nuevas generaciones seguirán disfrutando de las empanadas de queso con un toque de ese pobre casi alucinógeno que se dispone a lo largo del mesón de El Rápido.

Tampoco sabemos si los más jóvenes compondrán el cuerpo con un grueso caldo mayo tras una noche de fiesta.

Por todo lo anterior, a ratos uno tiende a pensar que cualquiera de estos días aquí jubilarán dependientes y clientes al unísono, por lo que no quedará otra que bajar la cortina para siempre.

¿Cuándo? Vaya a saber uno.

El Rápido

El Rápido

Dirección

Bandera 347
Santiago, Región Metropolitana Chile

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Teléfono

226970213

Horario

Lunes a viernes, 8.30 AM a 8 PM. Sábado, 10 AM a 4.30 PM

Estacionamiento

En Compañía 1214, $ 40 el minuto.

Edad

Todo público

Con Reserva

No

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