En el catálogo de Netflix hay series para todos los gustos. Entre las menos conocidas hay varias que son verdaderas joyitas. Ojo con estas cuatro.

Por: , y
Junio 8, 2018

Fargo

Serie Fargo

Fargo está inspirada en la película homónima que los hermanos Coen estrenaron en 1996.

¿Por qué verla (o repetírsela)? Porque hay dos de sus tres temporadas en Netflix, la plataforma de streaming que entrega la posibilidad de instalarse frente a la pantalla cuando quiera.

Eso, además que sus tres temporadas sacan a la luz lo mejor del thriller policial y el humor negro.

Lo hace con la historia de un policía que, de pronto, ve que en su pueblo se desata una ola de violencia.

¿Otra razón? No necesita haber visto el filme original (aunque si puede, hágalo) para enamorarse de esta serie en la que aparecen actores de la talla del británico Martin Freeman y los estadounidenses Billy Bob Thornton y Jean Smart.

Lea la nota completa en este link.

3%

Una verdadera joyita de Netflix es 3%, la primera serie original de Netflix producida en Brasil.

Está ambientada en un futuro no muy lejano —que a ratos recuerda a Black Mirror y Los Juegos del Hambre— donde existen dos mundos para vivir: uno que es pura devastación y otro donde el progreso promete la salvación.

En el primero reina la pobreza, la sobre población y la delincuencia; el segundo, llamado “la costa” o “el otro lado“, es un paraíso donde no existe ninguno de los problemas del primero.

Pero para llegar hasta ahí hay que superar un difícil evento llamado “el proceso“, en el que con distintas pruebas se seleccionan a los candidatos más aptos para vivir en el “otro lado”.

Las pruebas del proceso —que lidera y evalúa Ezequiel (João Miguel)— son realmente difíciles, y sólo un 3% de los candidatos lo logra terminar con éxito.

Pero salir victorioso en el proceso no sólo implica las cosas buenas que promete —como una vida tranquila y con riquezas—, porque aprobar significa dejar atrás a la familia y todo contacto con su antiguo mundo.

Lea la nota completa de 3% dando click acá.

Peaky Blinders

Deténgase este fin de semana en la serie inglesa Peaky Blinders, porque no se arrepentirá.

Creada por el guionista británico Steven Knight en 2013 –y con una quinta temporada que debutará en 2019–, lo primero que llama la atención es el nombre de la producción, sacado de una banda gangsteril que existió en la Inglaterra de los años 20.

Traducido, es algo así como “los cegadores de la vicera”, por las hojas de afeitar que los miembros de esa banda cosían en el ala de sus boinas y que usaban como arma, lo mismo que los protagonistas de la serie.

La historia se sitúa en Birmingham, justo después de la Primera Guerra Mundial. Los protagonistas son los miembros de la familia Shelby, ama y señora de las apuestas ilegales en la ciudad, una que debe tratar de prevalecer frente al acoso de la policía y de las bandas rivales.

A la violencia propia de la trama, se le suma algo de política, un toque drama y una pizca de romance, para entregarle a cada espectador lo suyo en dosis justas.

Es aquí donde viene la primera razón para seguir capítulo tras capítulo la serie: las actuaciones, todas brillantes, encabezadas por el guapo de Cillian Murphy, el mismo de la aclamada película de Ken Loach, The wind that shakes the barley.

A medida que la serie va avanzando aparecen otros nombres ilustres, como Tom Hardy y Adrien Brody, quien interpreta a un mafioso italiano con el talento de siempre.

Lea la nota completa de Peaky Blinders en este enlace.

Tales by Light

Todo aficionado, experto, o simplemente alguien que quiera aprender más sobre el mundo de la fotografía, debería ver esta serie.

Tales by Light, la serie documental australiana producida en conjunto por Canon y National Geographic, sigue a reconocidos fotógrafos en sus aventuras en fascinantes y exóticos parajes del mundo para capturar las imágenes más impresionantes.

Con dos temporadas, cada una de seis capítulos que durán no más de 25 minutos, es la serie perfecta para aprender más sobre el oficio de la fotografía.

Una de las buenas razones para ver esta serie es que cada capítulo es independiente de los otros (al menos en la primera temporada), y logra mostrar muy bien y en pocos minutos la forma de trabajar de cada fotógrafo.

Imperdible es Naturaleza Salvaje, el cuarto capítulo del primer ciclo.

Este sigue al fotógrafo de naturaleza y vida salvaje Art Wolfe, que viaja hasta los ríos de Alaska para conseguir la mejor foto de un oso pardo, y hasta la jungla de Uganda para retratar gorilas.

Lea la nota completa de Tales by Light haciendo click acá.