Huilo Huilo, la maravillosa reserva biológica que tiene bosques hechizados

Huilo Huilo, la maravillosa reserva biológica que tiene bosques hechizados

Tal como dice el título, esta hermosa reserva -puerta de entrada a la Patagonia chilena- te hará creer que estás en un bosque encantado por sus espectaculares caídas de agua, tupida y agreste vegetación, y senderos donde se cruzan ranitas de Darwin y si tienes suerte algún puma.

Si estás pensando en las vacaciones, uno de los destinos que deberías barajar es la reserva biológica Huilo Huilo, que está en la localidad de Neltume, en la codillera de la Región de los Ríos (a 200 km. al este de Temuco)

Es un panorama perfecto para ir solo, en pareja o en familia, porque ahí podrás disfrutar de sus 100 mil hectáreas de bosque nativo (algunas no se puede visitar, porque están destinadas a la conservación).

Todo comenzó en 2005 cuando Víctor Petermann con su familia construyeron hoteles inmersos entre los árboles y, con ellos, ayudaron a mantener una reserva privada que incluye parte del lago Pirihueico y que ahora tiene un proyecto 360° con Latam.

Este “integra a las comunidades, a la flora y fauna de la reserva, e invierte en herramientas e infraestructura para permitir que este lugar se desarrolle de manera sostenible”, explica Cristina Pérez- Íñigo, gerente de Asuntos Corporativos de Latam Chile.

¿Qué hacer? Acá te contamos de algunos panoramas outdoor (y otros no tanto) que podrás hacer ahí y que te encantarán, tal como si te hubieran hechizado.

Cascadas y puentes colgantes

Foto: Valentina Miranda vega.

Hay varios senderos que se pueden hacer en la reserva, como uno en el que caminarás por pasarelas de madera -para no dañar la tierra- y bajo la sombra de un bosque de raulí que te dejará con la boca abierta por lo alto y bien conservados de está el lugar.

También hay otro llamado el sendero de la ranita de Darwin que debes hacer con guías del lugar, porque hay que caminar con sumo cuidado para mantener sin riesgo la zona templada donde habita esta pequeña especie -mide máximo tres centímetros- que descubrió el naturalista inglés Charles Darwin, en el siglo XIX.

A los niños les encantará, porque además de ir buscando a la ranita, también cruzarás por un puente colgante de 40 metros de largo que cruza el azul río Fuy.

Y cómo no ir a maravillarse con el salto del Huilo Huilo, una espectacular cascada que en mapudungun significa “lugar de muchos coligües” por su caída de 37 metros de altura. Se llega hasta allá por senderos de madera que cada ciertas distancias tienen miradores.

Ojo, si vas por el día puedes pagar $ 3.000 p/p y hacer un sólo trekking, o $ 12.000 p/p y recorrer todos los que quieras.

Rafting

Foto: Facebook Rafting Rucapillan.

Para aprovechar la fuerza de las cristalinas aguas del río Fuy, la empresa de rafting Rucapillan hace unas salidas de más de una hora en las que se recorre este afluente con remo en mano.

Las gestiones para llegar hasta la base de esta empresa familiar de Cristian Labraña se hacen en el mismo stand de excursiones de Huilo Huilo. Ahí se acuerda horario para que, después, te pasen a buscar en auto y te lleven hasta Choshuenco, el balneario que está en la orilla del lago Panguipulli (a 13 km. de Neltume).

Antes de meterte al agua te pasarán trajes de goma y casco, y el guía te enseñará las técnicas básicas de remo y qué hacer si te caes de la balsa.

Luego de ello viene la diversión, sobre todo cuando tengas que pasar por rápidos de dificultad dos, es decir relativamente fáciles.

¿Lo mejor? Al final llegarás a una playa donde podrás tirarte un chapuzón y contemplar el paisaje rodeado de bosque valdiviano y volcanes.

De vuelta a la base, te esperarán con café, té o infusiones calientes, además de galletas caseras de chocolate y pasas que hornean toda las mañanas para tenerles a los clientes. Una maravilla que vale $ 20.000 por persona.

Tres tipos de Canopy

Foto: Valentina Miranda Vega.

No pierdas la oportunidad de lanzarte en los tres tipos de canopy que tienen ahí, como uno para niños llamado Vuelo Chucao de sólo dos metros de altura y seis tirolesas de 40 metros de largo.

Después le sigue el Vuelo del Águila, que es uno intermedio apto para niños mayores de ocho años y que tiene cuatro tirolesas de 70, 60, 180 y 200 metros que cruzan el bosque de la reserva.

Pero sin duda el que te hará alucinar es el canopy XL Vuelo del Cóndor ($ 30.000 p/p), que se caracteriza porque tiene 90 metros de altura y porque algunas de sus cinco tirolesas alcanzan los 500 metros de largo, lo que lo convierte en uno de más longitud de Sudamérica.

Lo mejor es la privilegiada vista que tendrás mientras te vas deslizando, las que miran al bosque, a hermosas caídas de agua y al volcán Mocho-Choshuenco, con más de 2400 metros de desnivel.

Ojo, los guías te entregarán casco y arnés.

Termas Huilo Huilo

Foto: Valentina Miranda Vega.

Si vas en verano, lo mejor es relajarse en una terma al aire libre. Y para eso están las termas Huilo Huilo, unas que están a punto de abrir (durante diciembre) y que se encuentran en la localidad de Liquiñe – a 27 km de Neltume-.

Te llevan desde la reserva hasta el mismo lugar, donde podrás cambiarte en los amplios camarines para aprovechar el día en estas agua volcánicas que se calientan naturalmente a 90°.

Por supuesto que en las piscinas no llega con esa temperatura, porque la entibian con el agua fría del río Rayintulelfu. Todo eso, para pasar unos agradables minutos mientras contemplas el paisaje rodeado de árboles como el mañío y el avellano.

Cuando el calor de las piscinas te agobie, recomendado es ir a alguna de las dos piscinas de barro a exfoliarte la piel con este lodo que tiene minerales, como el potasio, el silicio y el magnecio que nutren el cuerpo.

Picnic con vista a los volcanes

Foto: Valentina Miranda Vega.

Es una de las excursiones más lindas, porque en ella podrás darte el tiempo de impactarte con la belleza de la reserva. Se hace todas las tardes y es un paseo a un mirador que está a 1300 metros de altura en el volcán Mocho Choshuenco.

Hasta allá llegas en un bus cerca de las 7 PM, para contemplar desde arriba los volcanes Villarrica, Quetrupillan y el Lanín, además del lago Neltume y Pirihueico, la falla de Liquiñe y la pampa de Pilmaiquen.

Bueno es que vayas abrigado y con lentes de sol, porque estarás muy cerca de la nieve y la temperatura bajará rápidamente.

Pasados unos 30 minutos tendrás que descender caminando cerca de 400 metros hasta otro mirador, donde los guías te estarán esperando con un picnic montado en una firme y larga mesa de madera instalada ahí mismo.

Cervezas artesanales, vinos tinto y blanco, además de aguas y jugos es lo que te ofrecerán para hacer un brindis. Asimismo, habrá tablas con queso mantecoso y de cabra que hacen en la zona, jamones, salames, frutos secos, brochetas de frutas y brownies, para compartir.

Recién cuando esté oscureciendo y hayas tomado todas las fotos necesarias, volverás al hotel también en bus.

Cerveza artesanal y carne de ciervo y jabalí

Foto: Valentina Miranda vega.

Si te estás en Huilo Huilo tienes varias opciones donde ir a comer, por ejemplo el restaurante Nothofagus, donde cocina el chef Claudio Navarrete hace un año.

Hasta allá puedes ir a comer sin necesidad de estar hospedando, siempre y cuando reserves antes. Sólo así degustarás las cenas de tres tiempos que rescatan los productos de la Región de los Ríos, como el pescado y los choritos ahumados que son tradicionales de la costa, el ciervo, la carne de jabalí, los changles, la murta, la nalca, el maqui y los piñones.

Te vas a la segura con sus cortes de carnes -todas de proveedores locales- y sus tortillas de rescolodo con distintos tipos de pebres (abierto hasta las 10.30 PM).

Si buscas algo más relajado, bueno es ir a la Cervecería Petermann (ma. a do., 12.30 PM a 7.30 PM) a probar este brebaje que elabora la misma familia de manera artesanal y con agua de vertiente.

Lo bueno de este local es que tiene una linda terraza donde sentarse y pedir una degustación de cuatro vasitos de las cervezas que hacen ahí ($ 4.000): la Arrayán, una Red Ale de 6°; la Piedras Negras de 6,5°; la Pilmaiquén, una Golden Ale de 5,5°; o la Pozo de Oro, la Rubia de 5°.

También las puedes pedir en versión schops de 300 cc ($ 3.000) o 500 cc ($ 4.000). Acompáñalos con una pizza a la piedra,como la Hua Hum con salsa de tomate casera, queso mantecoso de la zona, jamón acaramelado, cerdo asado, trocitos de ciervo y de jabalí, choricillo y tomate ($ 22.000 la familiar).

Para los vegetarianos la Correntino, que lleva queso, champiñón, choclo, palmitos, pimentón y fondos de alcachofas ($ 14.000, la mediana y $ 18.000 familiar).

Bicicletas + almuerzo

Foto: Valentina Miranda Vega.

Otra opción para comer está en Puerto Fuy, a cuatro kilómetros de Neltume.

Para eso lo mejor es arrendar unas de las bicicletas que tienen en Huilo Huilo y pedalear hacia allá por la ciclovía que va rodeando la carretera Internacional.

Te encontrarás inmediatamente con el restaurante Agua Fuy, del hotel Marina del Fuy, hasta donde puedes ir a sentarte en su fresca terraza que mira al lago a probar, por ejemplo, el “filete de res” que prepara el chef Jaime Jaro, y que lleva un sabroso medallón de filete con panceta sobre un caramelo de cebolla al vino tinto, además de papas nativas con mote ($ 13.000).

También puede ser una trucha rellena con mix de vegetales, puré de zanahorias y chips de papas ($ 13.000).

¿Postre? Sí o sí los seis churros con chocolate caliente ($ 3.500), o sus “celestinos del Fuy” que es un suave panqueque con manjar casero y una deliciosa bola de helado de maqui artesanal ($ 3.500).

Artesanía local

Foto: Valentina Miranda Vega.

No puedes dejar de visitar el Parque de Artesanos Kumün (sabiduría en mapudungun) que abrió el 2016 gracias a una alianza entre la Fundación Huilo Huilo y Latam, esto para que la localidad se reconvierta “hacia el turismo sustentable”, cuenta la gerente de Asuntos Corporativos de Latam Chile.

En este recinto exponen 15 artesanos de la zona, como Guadalupe Troncoso que hace bordados de flora y fauna nativa. Cómodos y bonitos son sus cojines rellenos de lana de oveja y con diseños de lavanda, canelos y chucaos (desde $ 15.000).

También está Gabriel Llacán con sus impresiones y grabados en madera, entre ellos relojes, llaveros y servilleteros de madera de mañío. Y cómo pasar a Dragomir González, que trabaja en madera de raulí y mañío. Destaca su tabla de quesos con un ratón tallado, y un caracol negro propio de la zona.

Dormir entre árboles

Foto: Valentina Miranda vega.

Otra de los atractivos de la reserva Huilo Huilo es que tiene distintas opciones de alojamiento: camping, cabañas y hoteles, entre ellos el Nawelpi Lodge, el Nothofagus, el Reino Fungi y Montaña Mágica (este fue el primero en construirse), entre otros.

En todos reina la comodidad, de hecho no tienen televisores para que la gente pueda conectarse con la naturaleza. Además, en la mayoría de las habitaciones abrirás tu ventana y verás las copas de los árboles de este hermoso bosque valdiviano.

Las reservas las haces acá.

Reserva Biológica Huilo Huilo

Reserva Biológica Huilo Huilo

Dirección

Carretera Internacional CH-203, km 55 s/n
Panguipulli, Región de los Ríos Chile

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Teléfono

28873535

Website

https://huilohuilo.com/

Estacionamiento

En el lugar, gratis.

Edad

Todo público.

Con Reserva

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