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El triángulo de la tristeza: el viaje de Östlund por la banalidad y la inconsciencia de los privilegiados

El director sueco, responsable de títulos como Fuerza mayor y The square, vuelve a las salas nacionales con una película marcada por la sátira, donde un grupo de adinerados pasajeros se embarca en una particular travesía.

El triángulo de la tristeza | Diamond Films

El director sueco, responsable de títulos como Fuerza mayor y The square, vuelve a las salas nacionales con una película marcada por la sátira, donde un grupo de adinerados pasajeros se embarca en una particular travesía.

Los últimos trabajos del realizador sueco Ruben Östlund no solo están marcados por la sátira, sino que han dividido a la crítica, especialmente su más reciente cinta: El triángulo de la tristeza.

Una película con la que Östlund encantó al jurado de Cannes, como ya lo había hecho con sus anteriores Fuerza mayor y The square, mientras medios como The New York Times la detestaron.

Esto porque con su sexto largometraje de ficción, multiplica la incomodidad de las situaciones a las que se enfrentan sus protagonistas, mientras hace más tosca y evidente su condena social.

El triángulo de la tristeza | Diamond Films

Así, pasando por el padre con cero responsabilidad y el director de un museo atrapado en su inconsciencia cultural, llega a un grupo de representantes de la elite económica aún más caricaturizados.

Cuya historia se divide en tres pasajes diferentes, comenzando con la introducción enfocada en la top model Yaya (Charlbi Dean) y su novio también modelo, Carl (Harris Dickinson).

Un particular viaje en yate

El triángulo de la tristeza | Diamond Films

Los que tras un desfile con Yaya como figura central se enfrascan en una discusión sobre género y obligaciones económicas, al terminar una cena donde Carl se ve en la obligación de pagar.

Pero este breve prólogo da paso al capítulo central ubicado en un yate de lujo donde Paula (Vicki Berlin) instruye a parte de la tripulación sobre la importancia de cumplir los deseos de los pasajeros.

Por eso no es extraño que después el personal de la embarcación, incluídos los encargados del aseo y de las máquinas, deban bañarse en el mar como lo solicitó una de las millonarias a bordo.

El triángulo de la tristeza | Diamond Films

La cual forma parte de un grupo que incluye a Yaya y Carl, gracias a una invitación porque ella es influencer; un oligarca ruso, y una pareja de ancianos con una fábrica de granadas de mano.

Una selección de adinerados ejemplos de una profunda inconsciencia social que son llevados por Östlund a un viaje guiado por un capitán alcohólico (Woody Harrelson), con una cena inolvidable.

La supervivencia del más hábil

El triángulo de la tristeza | Diamond Films

Ya que si en Fuerza mayor había una avalancha y en The square la performance de un agresivo hombre-mono, El triángulo de la tristeza tiene su propia y aún más chocante escena.

La que incluye diferentes secreciones humanas -en un espectáculo no apto para estómagos débiles- y da paso a un grave incidente que deja a parte de los protagonistas en una isla al parecer desierta.

El triángulo de la tristeza | Diamond Films

Donde Abigail (Dolly de Leon) deja muy atrás su papel como parte del equipo de limpieza del yate para, gracias a sus habilidades de supervivencias, convertirse en la líder de los náufragos.

En un tercer pasaje del largometraje en que cambia el tono del relato, ofreciendo una “humanización” de sus protagonistas, luego de presentarlos como meras caricaturas de la negligencia.

En el paso final de una travesía que reafirma la particular mirada fílmica de Östlund, que claramente puede no gustar a algunos, pero nunca dejará indiferente o aburrido a ningún espectador.

FICHA TÉCNICA

DIRECCIÓN: Ruben Östlund

PROTAGONISTAS: Harris Dickinson, Charlbi Dean, Dolly de Leon, Zlatko Burić, Iris Berben, Vicki Berlin, Henrik Dorsin, Jean-Christophe Folly, Amanda Walker, Oliver Ford Davies, Sunnyi Melles, Woody Harrelson

GÉNERO: Comedia, Drama

CALIFICACIÓN: Para mayores de 14 años

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